Vivir en verdad: Entrevista a Daniela Sarfati

  • Nombre: Daniela Sarfati Páez
  • Disciplina de Yoga: He practicado distintos estilos de yoga, pero ahora elijo uno según mi estado de ánimo. A veces busco un yoga que sea más amable conmigo como el Yin Yoga y otras veces necesito botar energía entonces escojo Hatha o Power Yoga.
  • Hace cuánto tiempo practica: Desde hace 3 años.
  • Una postura de Yoga: El árbol, me he descubierto muchas veces haciendo esa postura en el día a día.
  • Algo que disfrute hacer en sus tiempos libres: Meditar y hacer ejercicios, es como el tiempo que me dedico a liberar esa energía innecesaria que está en mí.
  • Un libro que recuerde mucho: Un libro al que siempre regreso es “El Poder está Dentro de Mí” de Louise Hay.

 

Daniela Sarfati inició su carrera como artista desde muy joven y ha sabido ganarse el reconocimiento del público por su talento, profesionalismo y por esa paz que transmite con su sonrisa. Sin embargo, su vida no siempre ha sido una “balsa en calma”; ella, como todos nosotros, ha enfrentado situaciones duras de las que ha logrado sobreponerse con el acompañamiento de la meditación y el yoga, dos herramientas que ahora comparte como profesora de meditación y couch.

  • ¿Cómo conociste el yoga?

Lo descubrí en el gimnasio donde las clases son totalmente distintas a las que se dan en un estudio, pero igual cuando salí de mi primera clase dije “qué pasó conmigo, qué se ha movido” [risas]. Empecé a averiguar y descubrí que el yoga es una meditación en movimiento que trabaja a nivel físico y en los puntos energéticos. Entonces decidí inscribirme a un estudio especializado en yoga.

“En esas clases de yoga, me permití ser sin juzgarme”

 

 

  • Se podría decir que el yoga llegó a tu vida.

Sí, llegó en un momento de mi vida en el que necesitaba sanar ciertas cosas, necesitaba una herramienta que me acompañe en el proceso en el que me encontraba. Se volvió tan sanador que no lo solté nunca más [risas]. Fue realmente liberador.

  • ¿En qué circunstancias o momento te encontrabas?

El yoga apareció justo cuando estaba pasando un montón de procesos en mi vida: me había divorciado, mi papá se murió y tuve que mudarme. De pronto, mi casa se encontraba a tres cuadras de un gimnasio por el lado izquierdo y a tres cuadras de un centro de yoga por el lado derecho, “esto es una señal”, dije. Creo que hay cosas que aparecen en el momento adecuado y yo reconozco que estas dos herramientas [el yoga y la meditación] fueron realmente sanadoras. Fue un renacer para mí, me acompañaron muchísimo.

  • ¿De qué manera te ayudó el yoga en ese proceso?

El yoga me ayudó a aceptarme en ese momento, aceptar y vivir mi proceso con calma. Me ayudó a encontrarme otra vez con esta respiración y ese control mío. En esas clases de yoga, me permití ser sin juzgarme.

“Compartir nuestras vulnerabilidades nos ayuda a no sentirnos solos y a entender que somos un mar de gente que está en el mismo proceso.”

 

 

Imagino que fue complicado, sobre todo porque eres una persona pública.

Sí, el hecho de que seas una persona pública te lleva a pensar que siempre tienes que ser perfecto porque siempre estás en vitrina. A veces el gran error es no mostrarnos vulnerables y exigirnos tanto buscando la perfección y no lo somos. Por eso ahora a través de mis redes comparto muchas cosas para mostrar que no somos perfectos. Está bien sentirnos mal de vez en cuando, sentirnos tristes y pasar por todas las emociones.

  • ¿Sentías o sientes que la fama puede llegar a ser un obstáculo en esas ocasiones?

Al comienzo sentía que era un obstáculo verme expuesta a tanta gente, ahora siento que es algo bonito porque no es real tener que ser siempre perfecto o estar felices todo el tiempo. Somos humanos, la pasamos bien y la pasamos mal. Compartir nuestras vulnerabilidades nos ayuda a no sentirnos solos y a entender que somos un mar de gente que está en el mismo proceso.

  • ¿Y en ese tiempo también conociste la meditación?

Yo empecé a meditar hace 20 años atrás, aprendí por un amigo. Luego en el 2004 – 2005, hice Vipassana, un retiro de meditación en silencio absoluto por once días. Desde ahí se volvió una de las grandes herramientas para enfrentar la vida. Once días en silencio donde había convivido con una alimentación vegana y todo un proceso de limpieza, fue un cambio radical.

Cuando le contaba a la gente sobre mi experiencia me decían “estás loca”, “en qué secta te has metido” o cuando decía que ya no iba a comer carne todo el mundo me decía “vas a morir” [risas]. Hace mucho tiempo el tema de la alimentación o la meditación no eran las herramientas a las que una recurría. Por eso me siento agradecida con la vida porque me dio una herramienta que muchas personas recién han descubierto.

  • ¿Qué descubriste en la meditación?

Más que descubrir fue sentir que ese momento de estar en silencio conmigo misma era la única herramienta que me podía salvar y donde podía enfrentar a mis monstruos. Era yo enfrentándome a mí misma en el Vipassana. Cuando sobrevives a ese proceso descubres que puedes utilizarlo en cualquier momento y que puedes concentrarte en tu respiración y reconocer qué emoción se está movilizando.

  • ¿Y también te ayudó a trabajar la ansiedad?

La ansiedad es algo que todos tenemos, a veces siento que pensamos que la ansiedad es solo mala. No es así, todos tenemos ansiedad, es lo que sentimos cuando; por ejemplo, en mi caso, vamos a estrenar una obra de teatro. Pero, hay una ansiedad que tiene control y otra que se descontrola por factores externos.

Creo que es algo que nos ha acompañado siempre y que recién estamos reconociendo qué cosa es. Cuando yo descubrí mi ansiedad no se sabía lo que pasaba con mi cuerpo, con el descontrol de emociones. En mi caso, la meditación fue salvadora porque descubrí que la respiración me ayuda a controlar mi ansiedad y puedo controlarme a mí misma para luego buscar las herramientas y entender de dónde parte esa ansiedad negativa. No se trata de tapar lo que está ocurriendo, sino entender que la ansiedad negativa se activa por algo que no he solucionado. Observar, entender y procesar qué es lo que la causa ayudará a no seguir activando esta ansiedad negativa. Además, cuando uno tiene las herramientas adecuadas, empieza a buscar más allá de tapar la situación y puede sanar realmente; eso es lo que me pasó a mí.

  • ¿Cómo reconocemos la ansiedad positiva?

Es aquella que te emociona, esa energía que te moviliza cuando vas a emprender algo nuevo, como la ansiedad cuando vas a ver a tu artista favorito. Es la que te moviliza positivamente.

 

“… cuando cambias esa perspectiva te das cuenta que la vida es mucho más amable, que es más fácil”

 

 

  • ¿Dirías que ha cambiado la forma cómo enfrentas la vida?

Sí, ahora no le llamo error a lo que me pasa sino me pregunto ¿qué me está dejando esto? ¿Qué es lo que me quiere enseñar, qué es lo que aún no he reconocido en mi vida?, cuando cambias esa perspectiva te das cuenta que la vida es mucho más amable, que es más fácil.

  • ¿Cómo decidiste ser profesora de meditación y couch?

Creo que uno de los motivos por los cuales decidí ir más allá y compartir lo que he aprendido fue porque hace mucho tiempo aprendí a hacer reiki y sentí que era muy sanador; no solo en mi cuerpo, mi entorno; sino en mi hijo. Además, siempre he sido la persona o la amiga que otros buscaban para conversar y liberar emociones; entonces me pregunté “¿y si lo hago conscientemente con las herramientas adecuadas”. Se trata de compartir desde mi experiencia y todo lo que he aprendido para poder ayudar a otra persona, algo que también me encanta.

  • ¿Consideras que es un nuevo inicio o que has encontrado un nuevo camino profesional?

Siento que uno no encuentra la carrera o lo que va a hacer por el resto de su vida cuando apenas termina de estudiar la secundaria o la universidad. En el camino se van presentando muchas otras cosas y de pronto un día descubres lo que quieres hacer en tu vida. Siento que eso es lo que me ha pasado a mí, siento que es lo que más me nace ser ahora y que lo descubrí a mis cuarenta y tantos años.

Siento que estoy armando algo muy personal porque mis sesiones no solamente son de couch, comparto meditación, reiki y otros tipos de herramientas. Una vez escuché a uno de mis maestros decir que “cada uno arma sus propias herramientas y las comparte”, creo que en ese proceso estoy.

Cada persona que llega a mí, no es una casualidad; cada sesión que tengo también es un aprendizaje para mí.

  • ¿Lo estás manejando en forma paralela a la actuación?

Sí, ahora estoy en mi temporada de teatro y estoy contenta. Lo había dejado de lado porque me había enfocado más en mí.

  • Cuando uno conversa contigo se siente mucha paz…

[Risas] También tengo mi ‘locón’que he aprendido a querer, a sobre llevar y a contener en algunas ocasiones para que sea amable conmigo y con mi entorno.

 

 

||| Entrevista realizada por: Claudia Chalán Ayala, Comuniaciones – lāal.

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